viernes, 26 de noviembre de 2010

Pupilas católicas

Amanecer en Álava:

Así es el título de ésta foto.
¿Serían así los paisajes que el abuelo Urrutia veía en su Álava natal?
Me identifico mucho con el paisaje...y recorro las páginas de internet buscando detalles pequeños de mi ADN. Aún sigo sorprendiendo a mis sentidos con estos paisajes bellos y agrestes. La infancia deja huellas, sin dudas, pero...hay una profundidad aún mas misteriosa y mística dentro de cada uno de nosotros.
Soy todas las vidas que he vivido...soy todas las horas de cautiverio en conventos y seminarios...soy un rayo de sol que busca la belleza y la libertad que el día puede otorgarle, aunque solo sea por unas horas...para volver mañana, asomando tras la loma agreste, inundando de luz los piecitos de todos los arbustos...de cada piedra, de cada pájaro que tímido y vergonzoso se asoma a su propia libertad!

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