
El 22 de Noviembre del 63, formaditas en el patio del colegio María Auxiliadora, de barracas, recibimos la Terrible Noticia:
¡Mataron a kennedy, mataron a kennedy!...era el murmullo desolado de las monjas.
Un cuchicheo entre todas, deliberando la mejor forma de decírnoslo. Si de algo servía la muerte, en todo caso que fuera Pedagógica.
La gran catástrofe se abatía sobre el mundo del 63. IMPENSABLE.
Las que estábamos formaditas, de todos modos no podíamos pensar.
Teníamos 6, 7, 8 años. Pupilas Católicas de grados primarios, ajenas al mundo, despojadas de infancia, pequeñas amitas de labores caseras, fregar, lavar, rezar, obligadas a la fé de Creer en un Dios poderoso y castigador.
La mirada imperativa de la hermana Asunción, exigía a todas las niñas poner cara de circunstancia.
No costaba nada...dejar la sonrisa guardada, como cada día, para la onírica de los sueños.
No me costó nada, recordar que ese día, ese mismísimo día se cumplía el sexto aniversario de la muerte de mi padre. Niña obediente, las lágrimas corrían solas por los cachetes sin abuelas.
En todo caso...ése tal Kennedy estaría ahora en el cielo con Julen.
En el cielo del Dios, donde van los justos, los buenos, los mansos y obedientes, donde van en exclusiva los católicos, apostólicos y romanos...
Ese tal Kennedy, ¿estaría en el mismo cielo?

HOLA A TODAS!!! TE INVITO A COMPARTIR EL BLOG CON TUS PROPIAS HISTORIAS DE VIDA EN PUPILAS!!!
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